Cada uno tiene una pequeña llama sin encenderse del todo... que tiene por única función la de brillar hasta consumirse, irradiar aquello que nos diferencia de los otros...
Desde pequeños soñamos con multiples cosas, pero sobre todo nos intriga el futuro, ¿qué nos puede tener escondida la vida? ¿acaso podrè realizar mi sueño?. A medida que vamos creciendo intentamos mantener aquellas esperanzas, mantener encendida y en lo posible aumentar ese pequeño fuego que de alguna u otra manera es amenazado con ser extinguido.
¿Y que pasa si crecemos un poco mas?... Ahi estàn quienes siempre terminan cambiando ideales, anteponiendo sus sueños y espectativas a las nuestras, creando personas infelices que tiñen de gris el mundo. No los culpo, nadie les enseña a ser padres, abuelos, hermanos mayores o tíos, todos improvisamos dado que no hay un instructivo sobre la vida...pero ¿es tan necesario caer en el error de que la unica responsabilidad en nuestras espaldas es la de estudiar? ¿y donde queda el 'ser felices'?.
Asi es como cada dia salen de las universidades mas rostros largos, fuegos que terminan apagàndose por culpa de la codicia y las malas decisiones, por escoger lo que otros querìan y no lo que yo querìa, por dejar de lado mi vocación cambiándola por un futuro economicamente estable bajo la pesada muralla del 'màs adelante'...
¿Cuántos infelices con titulo deberán salir para caer en cuenta de lo que les hacemos a nuestros jovenes? ¿Cuántos sueños hacen falta para cambiar esta situacion? ¿Cuántas llamas habrá que extinguir para que dejen de egresar médicos o abogados y comiencen a nacer artistas, diseñadores o músicos?
La opcion siempre la tendremos a la mano, sólo basta tomarla.
Gracias por una exquisita e interesante rutina Coco Legrand

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