Cada uno tiene una pequeña llama sin encenderse del todo... que tiene por única función la de brillar hasta consumirse, irradiar aquello que nos diferencia de los otros...
Desde pequeños soñamos con multiples cosas, pero sobre todo nos intriga el futuro, ¿qué nos puede tener escondida la vida? ¿acaso podrè realizar mi sueño?. A medida que vamos creciendo intentamos mantener aquellas esperanzas, mantener encendida y en lo posible aumentar ese pequeño fuego que de alguna u otra manera es amenazado con ser extinguido.
¿Y que pasa si crecemos un poco mas?... Ahi estàn quienes siempre terminan cambiando ideales, anteponiendo sus sueños y espectativas a las nuestras, creando personas infelices que tiñen de gris el mundo. No los culpo, nadie les enseña a ser padres, abuelos, hermanos mayores o tíos, todos improvisamos dado que no hay un instructivo sobre la vida...pero ¿es tan necesario caer en el error de que la unica responsabilidad en nuestras espaldas es la de estudiar? ¿y donde queda el 'ser felices'?.
Asi es como cada dia salen de las universidades mas rostros largos, fuegos que terminan apagàndose por culpa de la codicia y las malas decisiones, por escoger lo que otros querìan y no lo que yo querìa, por dejar de lado mi vocación cambiándola por un futuro economicamente estable bajo la pesada muralla del 'màs adelante'...
¿Cuántos infelices con titulo deberán salir para caer en cuenta de lo que les hacemos a nuestros jovenes? ¿Cuántos sueños hacen falta para cambiar esta situacion? ¿Cuántas llamas habrá que extinguir para que dejen de egresar médicos o abogados y comiencen a nacer artistas, diseñadores o músicos?
La opcion siempre la tendremos a la mano, sólo basta tomarla.

Gracias por una exquisita e interesante rutina Coco Legrand
El Arcoiris se planta en lo alto, nos invita a bailar, tú y yo suavemente...
Las manos perezosas comienzan a sentir el ritmo, cada vez más lento. Como el aroma de las flores que se mezcla con el aire, nuestros movimientos se unen suavemente, tú y yo suavemente.
Danzando cuerpo a cuerpo, suavemente tú y yo...
Cuando los artistas se hallan en escena la música comienza el lento compás, a ojos cerrados sólo ella nos invade y permite sentirnos el uno al otro. Es la efímera magia de una noche que suavemente nos absorbe para arrojarnos al vacío de la realidad nuevamente al amancer.
Lo que necesito ahora es el sonido de los tacones chocar con el suelo al compás de esta loca noche, dando vueltas una y otra vez, tú y yo, suave ahora...
suavemente, hazlo, matame, abrazame, sueltame, besame, suavemente todo fluye...
Los Artistas en la pista listos están dejandose llevar por las melodias de esta noche que arrasa con sus corazones. Somos dos participantes mas de algo que desde siempre viene aconteciendo...suavemente ahora...
suave, tu y yo
suavemente... melodias
suave ahora...


Dias y noches van pasando y música de la vida se reproduce en cámara lenta, como un grito ahogado por la oscuridad, como la sonrisa cubierta por la casi transparende capa a lo que solemos llamar tristeza...
Sé que en este momento debo tener la fortaleza necesaria para seguir adelante, aunque aquellos, los que amo, poco a poco vayan quedando en el pasado, aunque la soledad se apodere de mi existencia. Supongo que es preciso percatarse que cada quien tiene lo que se merece, que aquellos que nos ilusionamos mas de la cuenta, que nos encerramos en las paredes invisibles de castillos efímeros, tenemos la oportunidad obvia de ver todos nuestros sueños en el suelo. Y así mismo tenemos la obligación de recogerlos, repararlos y volver a soñar.
Los momentos de alegria y de fortuna desaparecen poco a poco, nada es para siempre, todo se acaba de alguna sabia manera...Por ahora, sólo puedo hacer oídos sordos y mirar la nada, donde volveré a construir...
¿Deseas ayudarme en la reconstruccion de mis ilusiones?

Desahogándome en una hoja nuevamente, siendo las palabras mis mas fieles aliadas en todo momento, intentando tapar la amargura y el descontento.
Quizás sólo sea la imaginacion loca producida por un corazón con una sobredosis de sentimientos, que poco a poco los va transformando en lo aborrecible de cualquiera...odio, rencor, repulsion...es increíble que como algo tan hermoso, un sentimiento tan divino como el amor [o el cariño] puede tornarse algo asqueroso de un momento a otro...¿no es cierto? ¿lo será?
Asombrosamente todo se torna en tu contra una vez tiradas las cartas, ¿que puedes perder por culpa de la torpeza? ¿aislamiento? ¿amistad? ¿soledad?~~
Quien sabe, quizás mañana todos reirán con esto, pero yo no estaré dispuesta a ver esa escena, no estaré ahi para ver como aquel sueño que creí alguna vez realizado se va de la mano con otra persona, y no con cualquiera...en definitiva, has escogido la peor manera de hacerme daño...¿estás dandome la espalda?...
Respondeme...
¿Cuanto tiempo he de esperar para que aquellas palabras salgan, armando tu argumento que será la base de esta decision?
Responde.



Gabrielle era una chica normal, salvo que, a diferencia de los demás, ella siempre se encontraba sola. Aislada en su mesa dentro de su sala.
Dia a dia se encontraba con alguna propocisión de algún chico, pero no la aceptaba porque pensaba que se estaban burlando de ella es lógico que molesten a una fea, pero eso no significa que tenga que soportarlo, y efectivamente ella no era muy agraciada fisicamente, pero su personalidad era única, destacaba en sus calificaciones obteniendo cada semestre el 1º o 2º lugar, o participando de alguna ceremonia puesto que ella cantaba, bailaba, y escribía, a demas desempeñaba un rol medianamente importante dentro del centro de estudiantes, lo que la hacía muy conocida y popular tanto entre mujeres como en hombres, pero aun asi ella se sentía sola.
Ella no creía en el amor, puesto que la carga que suponía el complejo alimentado por su mente [y por mas de alguna apía bajo el disfraz de alumna] le impedía idealizar con llegar a ser realmente amada por alguien. A pesar de eso siempre estaba dispuesta a ayudar a quienes tenian algun problema amoroso, llegando a convertirse en un verdadero "cupido" dentro del colegio, siempre que alguien estaba temeroso a declarar sus sentimientos le pedían ayuda y Gabrielle lograba que fueran felices, pero ella nunca lo era.
Asi pasaba el tiempo, y ella continuaba triste sin percatarse de que era capaz de brillar por sí misma y de que poco a poco se estaba transformando en una joven. Terminó su enseñanza básica, premiada por exelente rendimiento y entró a la enseñanza media, donde comenzaría desde cero. Los primeros dias fueron un calvario, sentía que no pertenecía a aquel lugar, cada vez que caminaba por algún pasillo percibía las miradas que la tomaban por un bicho raro, su timidez le impedía hacer amigos, y era rechazada constantemente por el resto, lo que la desilusionó profundamente. Gabrielle bajó sus calificaciones, dejó de escribir, dejó de bailar, hasta su corazón perdió la fuerza que le permitía entonar bellas canciones, cambió radicalmente y para ahogar sus penas, cayó en el vicio de la lectura.
Se le veía constantemente en la biblioteca, siempre sola y eso ya le había dejado de importar. Un dia se cruzó con alguien mientras caminaba sin rumbo fijo, èl le era familiar, y claro habia sido un compañero de clase durante su infancia, ellos charlaron un rato pues la prisa no los atacaba. Despues de aquello comenzaron a frecuentarse, salían, habia veces en que se encontraban por casualidad del destino y continuaban juntos, dadas las circunstancias comenzaron una relación que hizo a Gabrielle realmente feliz, por lo menos eso creía ella hasta que todo acabó.
Èl se tuvo que marchar y decidieron terminar, aquel dia la lluvia cubría todo el paisaje y amenazaba el traer rayos durante la noche, al acabar el diálogo él se fue y ella se quedó ahi, perdió la noción del tiempo y cuando por fin reaccionó se halló sola de nuevo, bajo la lluvia empapada, mirando su reflejo en un charco que habia en el suelo. En ese momento las làgrimas escaparon violentamente y maldijo por lo bajo en ser como era, aquel peso regresaba y dentro de su cabeza mil voces la acusaban, fea escuchaba una y otra vez hasta que llegó a su casa, a su cuarto, a su cama y allí perdió todo conocimiento quedándose profundamente dormida.
Y asi continuaba su vida, sin alegría, sin luz, sin siquiera su sonrisa, ya todo se le había arrebatado y los dias eran una eterna agonía empapada de la soledad que, al parecer, era la única que no la abandonaba. Pasó todo un año en esa situación, hasta que un dia una chica sin razon aparente comenzó a hablarle. Los días comenzaban a tener otro color, dado que Gabrielle llegaba al colegio a hablar con esa chica, y con las personas que le rodeaban, poco a poco Gabrielle comenzó a hacer amistades, abandonó su timidez y retomó el baile, el canto, la escritura y muchas actividades que había dejado durante su etapa de oscurantismo.
Hoy en dia, Gabrielle puede brillar nuevamente, es una estudiante completamente normal, con amigas, con una vida de altos y bajos, una persona que comienza a creer en el amor y que es capaz de sonreír, una chica que dejó atrás aquel fanasma que la acusaba de fea y que fue desplazado por algo que dia a dia le recuerda su gran cambio, el hecho de que con el correr de los dias se va convirtiendo en una joven bonita llena de atributos tanto fisicos como psicologicos y que es capaz de levantarse, por muy dura que sea la caida, por mucho que la oscuridad amenace con quitarle todo, ella siempre espera el sonriente mañana que le traerá una nueva oportunidad y todo gracias a que un dia una desconocida le habló.


Siempre se me ha dicho
que tengo que dar felicidad a los que me rodean, a los que quiero, a pesar de que aquello implique censurar mi propia felicidad; a pesar de que eso suene idiota e incluso ambigüo siempre se me ha prohibido [y yo tambien lo he hecho en cierto modo] el que pueda ser real y completamente feliz.
Eso lo escribi en abril de este año, cuando mi gran pesadilla, "época de oscurantismo" [como acostumbro llamarle] había dado sus primeros indicios de llegada y permanencia por casi 3 meses. Tres largos e interminables meses en los que no podría reir con naturalidad, donde la
s lágrimas me asaltarían en el momento mas inoportuno, donde la seriedad y la tristeza se apoderaría de mis facciones echando a un lado la alegria que tando me caracterizaba y convirtiéndome en un ente frio en este mundo. Pero, hoy puedo dar un testimonio opuesto de aquello, soy puedo decir que la luz ha vuelto a mi camino y que gracias a Dios puedo sonreír con completa naturalidad de nuevo ^^, porque de una u otra forma me han llegado pequeños obsequios casi imperceptibles para cualquiera, pero muy notorios para mi, el sólo hecho de que el sabado recien pasado vi a muchos de mis amigos, que extrañaba horriblemente, de haber visto a mis hermosamenteviolablesmanoseablesyasdfs johnny's *--* en su show, de haberme encontrado por primera vez con Meiko, de recibir noticias del extranjero y de pto. montt *O*, de haber tenido mi propia cuota de amor y felicidad hasta el final de ese hermoso e inolvidable dia, el hecho de que el Domingo ha sido el primer dia desde hace mucho tiempo en que puedo compartir en paz con mi familia *O*, el hecho de que el Lunes mi madre me diera su aprobacion y ayuda para hacer mi cosplay para fin de año, y lo que me faltaba, lo único que complataba esta gran dicha y alegria que en este momento me embarga, la reconciliacion con uno de mis amigos, a quien aprecio bastante y que extrañaba luego de aquella pelea u.u. Todo esto ha influido de que estos pocos dias de vacaciones sean perfectos, pero real y absolutamente PERFECTOS *o*. Lo que me ha traído la enorme alegria, y la capacidad de creer nuevamente *O* en que despues de la tormenta siempre va a llegar la calma sin importar cuanto espere, cuantas làgrimas haya derramado, cuanta tristeza valla a pasar durante el trayecto, siempre habrà una pequeña luz que me traerá esperanza de que mañana todo va a mejorar, aunque puede que en el momento de desesperacion no la vea, o que esté demasiado perdida en la oscuridad, siempre estarà alli ^^ y de alguna u otra forma la encontraré... Debo dar gracias a Dios por haberme dado esta instancia para darme cuenta de todo lo anterior, por haber enviado y puesto en mi camino a todas aquellas personitas que conozco que siempre están ahi para apoyarme tanto en mis logros como en mis derrotas, y lo unico que me queda decir es que los quiero mucho, a todos y cada uno de los que conozco :P y que gracias a ustedes soy quien soy ^^..

Hoy ha sido un dia terrible... todo por mi gran bocota...

mi corazón ha buscado un refugio constante, aun no lo encuentra y llora solitario en un rincón especial que tiene guardado en alguna parte de mi ser, mientras mi hipocrecía demuestra una menuda sonrisa para no preocupar al mundo.
Mi día escolar esta a punto de acabar, mi pequeña pesadilla diaria... en fin deseo que los ultimos minutos no se alarguen, quiero todo lo contrario... quiero que sean tan cortos que en un abrir y cerrar los ojos yas esté fuera de aqui.
Llueve... una tempestad horrenda arrasa con todo en este lugar, la puerta del gimnasio está abierta y la poca luz natural que entra ilumina la salida hacia mí, me siento como aquel reo que espera su libertad.
Dentro de aquel lugar están mas personas, a pesar de ser muchas y de estar entre ellas me siento inbreiblemente sola. No puedo evitar agachar la cabeza, encender mi reproductor de música y subir el volumen al máximo sin importarme lo que sufrirán mis oídos al escuchar lo que deberían ser melodías agradables para mí, tornandose un estrepitoso ruido, contaminado por el resto del ambiente, que muy poco escucho...
Mientras me hallaba en mis cavilaciones una de ellas se acercó, "Dai... ¿Por qué estás tan sola?" pregunta con un cierto aire de curiosidad propia de un niño pequeño, una verdadera molestia... por lo menos en ese momento. "Porque no se me antoja ir a bailar, tengo sueño y me duele la cabeza" respondí, ella me quedó mirando durante un segundo para luego irse con el resto, debo admitir que en aquel momento mi corazón hundido en su mas profunda tristeza, sintió la necesidad de desahogarse con ella, pero se lo impedí...no era la indicada.
Despues de un rato, apareció otra...sólo me miró...se acercó con una sonrisa en la cara diciendo "no se nada...me da pena" aquello es demasiado característico de ella,por tanto no le tomé mayor importancia y continué mirando hacia afuera, la lluvia torrencial cayendo sin parar. Sentí que asi mismo mis lágrimas querías salir furiosas y resblar por mi rostro, pero lo impedí a toda costa, nadie me vería llorar no le daría aquel lujo.
Llegado el momento me dirigí al camerino, necesitaba cambiarme de ropa para poder salir de aquel asqueroso lugar en el que se había tornado mi escuela. Vi de soslayo a la chica del "no se nada" pero tampoco le presté atencion, solo cogí mi bolso y entré en una ducha, cerrando la puerta con rabia por las estupidas lágrimas que habian logrado su propósito, y que ahora se hallaban libres rodando por mi rostro. De pronto volví a oír su voz.
"¿Estás bien?" preguntó con algo mas que simple curiosidad. "Si" contesté de manera seca, rogando que mi voz no se quebrara puesto que no quería ser descubierta en pleno llanto. "¿Segura?" preguntó nuevamente, esperé un momento hasta que le oí decir mi nombre "creo" volví a contestar de manera seca.
Ella me dió una pequeña cátedra, diciendo que no le gustaba verme asi, puesto que no era yo misma, o al menos eso creí oír, pero una de sus frase me dejó pensativa "Despues de la tormenta llega la calma". No pude evitar una enorme carcajada, revuelta con lágrimas era la risa mas amarga que habia tenido desde hacia mucho tiempo, posiblemente haya sido hasta la primera "si, me vienes a decir eso justo cuando llueve torrencialmente afuera" seguí riendo, por suerte no se notaba mi voz quebradiza, puesto que se confundia con la risa que, no se como, me inundaba.
Al sentir que ella había abandonado el cuarto, continué llorando, era imposible detener aquella pena que me ahogaba, no sé cuanto tiempo habré estado ahi dentro de esa ducha, pero cuando mi llanto cesó pude ver que me hallaba con otras personas que, al igual que yo en un principio, se habian ido a cambiar.
Lentamente salí y subí las escaleras que me conducían al salon, ahi la hallé de nuevo, me di cuenta que posiblemente, gracias a ella mis lágrimas habian salido, y despues tambien por lo que ella dijo mi llanto habia cesado. Fugazmente su frase cruzó por mi cabeza "despues de la tormenta llega la calma", así que fui y la abracé, dándole las gracias por haberme ayudado...


Muchas Gracias Pollito ^^
 
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